La herramienta inalámbrica ya no es «la alternativa» al cable: es la primera opción del contratista y del usuario doméstico. Pero vender inalámbrico exige explicar bien cuatro cosas. Aquí van, en el lenguaje del mostrador.
1. Voltaje: la fuerza
El voltaje (12 V, 18 V, 20 V) indica cuánta potencia puede entregar la herramienta. Para una ferretería en Panamá la recomendación es concentrarse en una plataforma de 20 V: cubre desde el taladro doméstico hasta la esmeriladora de obra y evita duplicar baterías en inventario.
2. Amperios-hora: la duración
Los Ah (2.0, 4.0, 5.0) indican cuánto dura la batería. Regla práctica: 2.0 Ah para taladro y atornillador (más liviano), 4.0 Ah o más para esmeriladora, sierra y sopladora, que consumen mucho más. Tener ambas en anaquel resuelve el 95 % de las consultas.
3. Brushless: el motor sin escobillas
Un motor brushless dura más, calienta menos y aprovecha mejor la batería. Cuesta un poco más y se justifica cuando el cliente usa la herramienta a diario. Para uso ocasional, el motor con escobillas sigue siendo una venta correcta.
4. Compatibilidad: la venta que sigue
Aquí está el negocio. Cuando todas las herramientas de una marca comparten batería y cargador, el cliente que compra el taladro vuelve por la esmeriladora «solo herramienta», que cuesta menos y deja mejor margen. Por eso conviene exhibir la plataforma completa junta, con un cartel que diga «una batería para todas».
Cómo armar combos que se venden
- Combo arranque: taladro percutor + 2 baterías (2.0 y 4.0 Ah) + cargador + juego de brocas.
- Combo obra: esmeriladora + sierra circular + batería 4.0 Ah + discos y hoja de repuesto.
- Combo mantenimiento: taladro 3/8" + lámpara de trabajo + batería 2.0 Ah.
Lo que no debe faltar al lado
Brocas, discos de corte y desbaste, hojas de sierra, puntas de atornillar y baterías adicionales. El consumible es lo que trae de vuelta al cliente cada semana.
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